• Para ensaladas
  • Para verduras o pescado o cualquier alimento a la plancha
  • Sobre una tostada de buen pan
  • Para pasta fresca o pizza casera
  • Sobre patatas al horno

Cualquier receta que toque un buen aceite aromático adquiere otra dimensión porque potencias su sabor y conviertes en especial algo cotidiano.

Preparar nuestros propios aceites aromáticos en casa es muy sencillo y solo necesitamos una buena materia prima, aceite de oliva virgen extra, botellas bonitas, nuestra imaginación para probar distintas combinaciones y tiempo para que maceren y se integren los sabores. Yo suelo guardar muchas botellitas de cristal por este motivo. Las 3 de la foto son de sirope de arce o similar.


Aquí te dejo varias recetas:

Aceite con guindillas y ajitos crudos. Es picante, pero a mi hijo le encanta porque es el que suelen poner en muchos restaurantes italianos en la mesa. Cuélalo para que no pique demasiado.
Aceite de azafrán. Pruébalo con arroces o quinoa o sobre una crema de verduras. No hace falta colarlo pero déjalo reposar al menos 3 semanas.
Aceite exótico con rodajas de jengibre crudo, vainas de cardamomo ligeramente abiertas y pimienta rosa y de colores. 3 semanas de maceración y se cuela
Aceite de boletus u otros hongos deshidratados. Tenemos que infusionarlos al fuego a baja temperatura durante 1 hora y luego colar. Esta es la receta
Aceite mediterráneo con laurel, romero y tomillo. Siempre tiene que cubrir el aceite las plantas, si no, hay que colarlo

Estos aceites de sabores, además de estar riquísimos y ser un gran comodin en la cocina, son buena idea para regalar.

¿Te animas?