asar pimientos al fuego

¡Para todo hay una primera vez! Y nosotros el domingo pasado nos iniciamos en el mundo del asado y pelado de pimientos. Y a lo grande porque asamos unos 300 pimientos y dedicamos un día de domingo diferente y culinario junto a amigos.

Os contamos la jornada paso a paso y abajo podéis ver las fotos:

1 Lo primero de todo es aprender cómo se hace antes de cometer errores que otras personas ya saber prever. O se pregunta con antelación a la “operación pimientos” o, como en este caso, estamos acompañados de un matrimonio amigo con experiencia en el tema, José y Mila. Ellos marcan las pautas y nosotros ejecutamos

2 Comprar pimientos para asar en gran cantidad porque ya que te pones, cuántos más hagamos, mejor. Nosotros hicimos 3 cajas grandes que contenían unos 100 pimientos cada una = 300 pimientos. Otro amigo, Kiko, los trajo el día anterior. Eso sí que es trabajo en equipo.

3 Vaciar la agenda el día de los pimientos porque nunca sabes lo que puedes tardar, sobre todo cuando lo haces distendidamente, con aperitivo y comida incluida. El fuego se encendió a las 9.00 am y acabamos casi a las 18.00. El fin de semana es un buen momento para estas jornadas de conservas naturales y vida social

4 ¿Sistema tradicional o moderno? Hemos elegido hacer fuego porque aporta un sabor especial a los pimientos, pero también se pueden asar en el horno o en máquinas específicas para ello de propano. Como dice José: “es como con las chuletas: no tiene nada que ver comerte unas al sarmiento que al horno. El sabor de la lumbre no tiene igual.”

5 TIPO DE MADERA. Puede servir cualquiera, pero usamos cepas de viña porque produce una brasa diferente y quema menos el pimiento respecto a otras. Y le hemos añadido leña de almendros a la cepa para que tuviese más fuerza.

Cómo asar pimientos al fuego paso a paso

6. Después, José y Ángel los han asado en tandas en la lumbre el tiempo que corresponda, unos 5 minutos, pero depende del fuego. Si se hacen mucho, se queman y se hacen poco, no se pueden pelar

7. Los pimientos recién asados se envuelven en papel de periódicos para que mantengan el calor mientras el “equipo de peladoras” se pone manos a la obra y va pelando uno a uno: quitando el rabito y las semillas, y después, la piel externa. Y sin quemarnos

8. Los vamos dejando sobre bandejas que puedan recoger el jugo que sueltan los pimientos asados porque ese líquido lo usaremos también para vinagretas y aliños o salsas

9. El proceso de pelado es el que más tiempo ocupa y al final estuvimos haciéndolo los 4 entre confidencias, risas y vino.

10. Ya solo queda conservarlos. Nosotros hemos optado por bolsitas para congelar, pero otras personas los embotan en botes de cristal y luego los esterilizan hirviéndolos 20 minutos. Pero las bolsitas nos ofrecían varias ventajas: rapidez, ocupan mucho menos espacio que los botes porque se guardan planitas en el congelador y no tenemos que cocer el alimento.
Las bolsitas las hemos rellenado con el truco de Mila: la cantidad de pimiento que cabe en una mano, se mete en unas bolsas alargadas de uso alimenticio hasta el final, se gira la mano y se saca sin mancharse nada, otra persona aplana los pimientos en la bolsa y dobla el resto de la bolsa. Con este sistema es un proceso muy ágil.

11. DATOS. Con los 300 pimientos hemos obtenido 54 bolsitas de unos 200-225 gr que hemos dividido entre las dos familias, y luego cada una reparte con hijos y familiares.

¿Merece la pena asar tus propios pimientos?

Esta pregunta merece un debate aparte. Si lo analizas económicamente, no merece la pena porque en cualquier supermercado venden botes de pimientos asados a menos de 2 euros. Lo que consigues haciéndolo tú mismo son otros valores: calidad, saber lo que comes, sabor, personalizarlo, artesanía, despensa para todo el año y la posibilidad de un agradable encuentro de amigos alrededor de los pimientos. Todo eso no tiene precio…

¿Te animas?

Cómo asar pimientos al fuego paso a paso