cubitos de pesto de anacardos

¡Quien tiene pesto ya tiene la comida hecha! O casi, porque este rica salsa nos sirve tanto para aliñar una ensalada o para verduras a la plancha, pasta, marinar pescado o tofu, untar sandwiches y mucho más.


El pesto clásico lleva queso parmesano y piñones. Esta es una versión libre con anacardos y sin queso para hacerla más ligera y porque el secreto es congelarla en cubitos para tenerla siempre a mano. Conserva todo el sabor del buen pesto con la albahaca fresca, ajo, aceite y el fruto seco y se derrite muy rápido sobre el alimento que queramos. Y es una forma estupenda de aprovechar la albahaca de temporada.

En otras ocasiones, hemos disfrutado del pesto con nueces, almendras, avellanas y también cambiando la albahaca por rúcula, kale, menta o espinacas, e incluso con tomates secos en el pesto rojo, pero este pesto anacardos es suave y muy aromático.

Si no lo vais a congelar, podéis añadir parmesano o levadura nutricional en su versión vegana que tiene un sabor similar, pero para estos cubitos no os lo recomiendo, es mejor espolvorearlo al final en el plato.

Esta es la receta:

Ingredientes

  • 100 gr de anacardos crudos
  • 2 ajos pequeños
  • de 10 a 20 hojas de albahaca fresca, según nuestros gustos y tamaño. Si no tenemos albahaca fresca, podemos sustituirla por 2 cucharadas de albahaca seca y perejil fresco, aunque lo ideal es tener las hojas de albahaca al menos congeladas
  • 150 ml de aceite de oliva o más según la textura deseada. También podríamos rebajarlo con algo de agua
  • La sal y la pimienta mejor lo echamos al descongelar el pesto. Si añadimos parmesano o levadura nutricional no haría falta porque ya son saladitos

Elaboración

cubitos de pesto de anacardos

Pelamos los ajos.

Limpiamos las hojas de albahaca por si tuvieran algo de tierrilla.

Picamos todos los ingredientes en la batidora o picadora hasta conseguir la textura deseada. También lo podríamos hacer en un mortero machacando los ajos y anacardos y añadiendo poco a poco el aceite.

Rellenamos moldes de cubitos de hielo o bombones y congelamos.

Y ya tenemos nuestros cubitos de pesto disponibles para cualquier momento y aportar sabor a todo lo que toque.